Las 4 fases de la luna en ti: La doncella

Y ya llegamos al final de esta rueda arquetípica que compone la feminidad sagrada de una mujer. Por supuesto que hay cientos de arquetipos por los que navegamos a lo largo de nuestra vida, a parte de estos 4, solo que estos son los que más podemos identificar como energías que se manifiestan en nosotras a lo largo de nuestro ciclo menstrual.

En el post anterior hablábamos de la fase de la bruja o anciana sabia, nuestra menstruación, esa parte de nosotras, que la mayoría de las mujeres no hemos integrado debido a los tabús y rechazos de la sociedad hacia nuestra sangre menstrual y a nuestro estado emocional. Pues pocas personas comprenden que biológica y energéticamente estamos pasando por un duelo,, ya que nuestro óvulo no fue fecundado. 

Fase de la doncella
luna creciente – preovulación – primavera – fuego

En esta fase comenzamos a salir de la cueva en la que hemos estado sumergidas.  Se podría decir que hemos pasado de la etapa más yin a la más yang. Ahora nuestra mujer se siente valiente, independiente, segura, dinámica, activa y con ganas de crear proyectos, sumergirse en planes, vivir la vida con mucha intensidad.

Tu mente está hábil, creativa y las dotes organizativas brotan en ti. Te encuentras en tu fase no fértil y muy independiente, tú eres tu prioridad y no estás para atender a otros.

En la medida que hayas permitido que tu fase de menstruación haya limpiado y soltado las energías necesarias, vivirás esta etapa con mayor intensidad. Es como un renacer, estás cargada de ideas y tienes la fortaleza para desarrollarlas. La etapa de la doncella es el fruto de la semilla que fue plantada en la etapa de la bruja.

Es el momento perfecto para desarrollar proyectos y poner las ideas sobre la mesa ya que te sientes firme, segura, extrovertida y tu carácter es valiente.

Sugerencias: Aprovecha para realizar tareas que de costumbre te den mucha pereza o te cueste mucho concentrarte ya que en esta fase tu nivel de concentración es mucho mayor, estás rápida de pensamiento y estructurada.

CONSEJO: Utiliza tu energía para tus cosas, para tus proyectos, para tus necesidades, ahora mismo tienes más posibilidades y facilidades para ser independiente y centrarte en ti y en tus necesidades.

No es buen momento para cuidar a los demás y empatizar con ellos. Tampoco es buen momento para estar inactiva o sumarte al ritmo de un grupo o un colectivo, tu carácter tenderá a ir por libre y es bueno que lo respetes sin sentir culpa.

¿Qué pasa si no fluyes con la energía que el ciclo te trae?

          Miedo a la maternidad

          Exceso de independencia

          Impulsividad

          Egocentrismo

          Prepotencia y soberbia

          Exceso de entusiasmo

          Miedo al compromiso

          Demasiadas horas de trabajo por elección propia

 

          Ambición y sed de poder

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Escríbeme y te mantendré informada de las meditaciones y actividades que preparo de forma online y mensual para mujeres.

Saray Fanego
Terapeuta circular de Mujeres que Despiertan

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Las 4 fases de la Luna en ti: La Bruja

Comenzamos abriendo este maravilloso trabajo de autoconocimiento femenino hablando de la fase de ovulación, la fase de la madre, en el post anterior nos adentrábamos en la oscuridad y magia de la fase de la Chamana o hechicera que es la fase premenstrual y que como os contaba es una de mis favoritas junto a esta: La menstruación, la anciana bruja. ¡Que disfrutes de la lectura!

Fase La anciana sabia o la bruja
luna nueva – menstruación – invierno – viento

Personalmente, es la fase que más me gusta desde que comencé mi proceso de transformación, quizá porque es ahora cuando la permito expresarse y ser sin restricciones ni represión, lo cual me da una sensación de libertad y cuidado que antes por muchos motivos no podía darle a esta fase. Es la fase de la introspección, nos adentramos en la cueva, en lo oculto y apartamos la mirada del mundo terrenal para adentrarnos en nuestro mundo interior y más profundo.

La mujer está de luto ya que está en perdida del óvulo no fecundado. Es momento de soltar, de dejar ir.

Etapa de muerte, destrucción, movimientos lentos, muyyy lentos, tanto físicos como mentales, momento de descanso y recogimiento. No nos apetece sociabilizar, nuestro cuerpo nos pide calma y esa calma nos lleva a las reflexiones. Es la fase de, si puedes duerme como una osa tanto como quieras, tu cuerpo necesita limpiar y mucha energía para realizar ese proceso, cuanto más duermas y reposes, más le ayudarás a realizar su trabajo y menos tensión habrá en tu útero.

Avisa a tu entorno de tu estado de ánimo. Creo que en mi caso fue una de las mejores decisiones que pude tomar y fue avisar a mi pareja de que estaba en esta fase de la luna, ya que en mi caso, es sin duda la que con más fuerza se manifiesta y más me desequilibra. Me vuelvo muy irascible y soy capaz de hablar con mucha dureza de forma inconsciente. 

También es buen momento para dejarte querer y cuidar. 

CONSEJO: Medita, tan solo cierra los ojos y siente y goza de tu interior, de la oscuridad, de lo suave y lo blandito. Son unos días perfectos para limpiar todo lo que no ha podido ser integrado o gestionado durante el ciclo, en especial durante la fase anterior, la chamana.

¿Cómo conectar con mi parte femenina?

Observa como recibes tu primer día de menstruación ¿Lo celebras? ¿La maldices?
¿Qué relación tienes con tu sangrado? ¿Y con el olor?

Sugerencia: Te invito a comenzar a utilizar la copa menstrual y cada vez que te la quites tocar tu sangre, jugar con ella, reconoce tu capacidad creadora y materializadora a través de tu útero. Tu sangre es la tinta con la que el universo dibuja tu vida.

También comienza a observar que haces para aliviar tus dolores menstruales, ¿Te atiborras de ibuprofeno y otros fármacos? Entiendo que cuando el dolor es muy agudo, lo único que nos alivia es la solución más rápida y potente. Yo aún hoy día a veces me tengo que tomar un ibuprofeno, pero he reducido en un 80% los dolores menstruales.  

Normalmente cuando lo tomo es porque he tenido un mes estresante, donde me he despistado y no he puesto atención a mis necesidades o donde estoy pasando por un momento de “no cuidarme”, si amiga…a  veces me pasa y es normal, todas estamos aprendiendo.

Pero el poner consciencia en mí ha sido super sanador y mágico. Primero cuidándome mucho esos días y segundo tomando infusiones para el dolor (las venden en los herbolarios), poniéndome saquito de semillas en el vientre, haciéndome aceites con mejorana, lavanda y otros antiinflamatorios y masajeándome la zona, también me doy Reiki y al final todo ayuda a que las molestias sean mínimas, te lo garantizo.

Es un buen momento para dejarte querer, para abrirte a recibir cuidados y mimos, deja que los demás hagan por ti las cosas. Es tiempo para meditar, para hacer ejercicios de soltar, perdonar el pasado, abandonar un proyecto o una idea.

Es un mal momento para viajar, tener eventos sociales, hacer deporte, hacer sobre esfuerzos físicos y mentales, estar en modo productividad. También es mal momento para cerrar acuerdos, comenzar relaciones o proyectos, resolver situaciones y conflictos o tener que utilizar la mente de forma rápida o audaz.

 

¿Qué pasa si no fluyes con la energía que el ciclo te trae?

 

– Dolores menstruales.

– Mal humor y cansancio.

– Rechazo de una misma y de los demás.

– Estrés, sentirte incomprendida, conflictos con la gente que te rodea.

– Tristeza y depresión.

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Saray Fanego
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Las 4 fases de la luna en ti: La Chamana

En el post anterior hablábamos de la conexión de la mujer con la luna y la relación profunda entre sus fases y las fases de la menstruación de la mujer. 

Comenzamos abriendo este maravilloso trabajo de autoconocimiento hablando de la fase de ovulación, la fase de la madre y hoy continuamos adentrándonos en la fase del ciclo que la precede, la fase de la chamana. 

Es sin duda para mí, la fase más complicada pero a la vez la que más magia tiene y la que más me conecta a mi poder extrasensorial, pues suele ser cuando más rituales me apetece hacer o donde más me apetece aprender sobre esoterismo, además de estar sola. Aquí te comparto información que he ido recopilando durante estos dos últimos años para comprenderme mejor, espero que te ayude.

Fase de la Chamana o hechicera
Luna menguante – premenstruación – otoño – agua

En esta fase comenzamos el descenso hacia nuestras profundidades y oscuridad. Se caracteriza porque nuestra intuición aumenta de forma extraordinaria y nuestro poder personal y magia también. Estamos en una fase donde somos muy poderosas y  tenemos la capacidad de viajar por lo oculto, lo misterioso y los mundos no visibles con mayor facilidad.

Nos volvemos muy magnéticas y atractivas debido al misterio que proyectamos, lo cual hace que las pasiones se desaten en nosotras y a través de nuestra sexualidad.

En este proceso muchas mujeres ya comienzan a sentir los síntomas de la premensturación. Muchas de nosotras no volvemos muy irritables, nos puede el cansancio y la fatiga, comenzamos a retener líquidos, estreñimiento y nuestra empatia comienza a descender de forma empicada. A veces tenemos la sensación de que todo el mundo entorpece nuestro camino, nos ponemos muy a la defensiva y es fácil toparse con un conflicto o discusión en esta fase.

Disminuye también la segregación de hormonas y con ello nuestra energía. Todo nuestro cuerpo de forma interna acaba de vivir un duelo y pronto lo exteriorizará.

Es una fase de altibajos, donde puedes experimentar el más puro amor y al instante sentir fuego y odio por la misma persona. Igual con tu capacidad física que oscilará entre llena de energía y cansancio y pereza. Es una etapa  en la que debes permitir todo porque a veces ni tú misma sabrás lo que quieres, por eso es buen momento para estar contigo misma y reflexionar.

A nivel creativo es una fase de creación intuitiva. Si por ejemplo en la fase de la doncella la creatividad era mental, generas las ideas, y en la fase de la madre pones la creatividad del corazón para que esas ideas se nutran, en esta fase de chamana, comenzarás a valorar de forma intuitiva que ideas sí y que caminos elegir para que sean productivas y beneficiosas para ti. No habrá un porqué desechas o transformas lo que has creado, habrá una certeza de cómo hacerlo y eso está bien.

CONSEJO: Haz lo que más te apasiona pero contigo misma. Es buen momento para escribir, meditar, leer libros y trabajar el autoconocimiento y la transformación personal. Es buen momento para conectar con tu bruja interior y realizar rituales, leer sobre magia, ocultismo, esoteriosmo…etc. También nos pasa que a veces sentimos un impulso irrefrenable por colocar, ordenar y limpiar todo lo que esté a nuestro alrededor, así que es buen momento para comenzar a hacer limpieza.

No es buen momento para prometerse cosas a una misma o a los demás, comenzar un proyecto en equipo o una rutina diaria. Comenzamos a soltar las estructuras, que no es el ego, y lo racional deja de encajarnos, pues estamos sintonizadas con lo extraordinario y la fluidez del momento presente.

¿Qué pasa si no fluyes con la energía que el ciclo te trae?

– Dramatismo

– Victimismo

– Intolerancia

– Irritabilidad

– Actitud destructora

– Deseos negativos

– Mal humor y apetito desequilibrado.

– Maldad y mucha crítica

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Las 4 fases de la luna en ti: La Madre

Se dice que la mujer y su ciclo menstrual está regido por el astro lunar. Tan solo hay que observar la Luna y sus fases para comprender que sus  4 fases más visibles en el ciclo de 28 días coinciden con las 4 fases más visibles de la mujer en su ciclo menstrual, el cual también suele durar 28 días (siempre con pequeñas diferencias que marcan nuestra exclusividad y originalidad como mujeres).

Hoy quiero compartir contigo la relación tan clara y directa que tiene la luna con nuestro ciclo menstrual ya que hace tiempo comencé a anotar todas y cada una de mis experiencias a nivel físico, emocional y mental además de a fase de mi ciclo menstrual en la que estaba caminando y la sorpresa fue que todo cobraba sentido.

Gracias a esta lectura sobre mi misma comencé a conocerme un poco más y sobre todo a darme cuenta de mis energías, a expresarle al  mundo y a mi alrededor que energía transitaba y a volverme más comprensiva conmigo misma, fue un gran descubrimiento que hoy en día sigo desmenuzando, integrando y potenciando con el propósito de darme lo mejor de mí según mis circunstancias y os aseguro que cuando me salgo de esta lectura y voy como pollo sin cabeza sin tener en cuenta mis energías ni mis fases menstruales, la vida se hace más cuesta arriba.

En este artículo comenzaré por mostrarte los primeros pasos de reconocer las 4 lunas en ti:

Fase de La madre
Luna llena – ovulación – verano – tierra

La fase de la mujer madura. La madre, la mujer capacitada para cuidar y atender a los demás. Estamos muy receptivas, amorosas y serenas. Somos capaces de nutrir a los que están a nuestro alrededor de forma responsable.

Abiertas como una flor y nuestro útero como un cáliz que espera que la semilla fecunde su óvulo para comenzar con el proceso de gestación.

Nos volvemos protectoras y a veces nos volcamos tanto en cuidar al otro que nos descuidamos a nosotras mismas.

Es nuestra etapa más magnética pues nuestra energía está poderosa, sensual, sexual  y exuberante.  Todo nuestro cuerpo segrega hormonas que todos pueden oler y la atracción de los hombres hacia nosotras es inmediata. ¡Ojo! Ya que es nuestra etapa más fértil.

Es una etapa donde nos puede apetecer más estar en casa, el calor de hogar, pero no desde la cueva, si no desde la familia, el cuidado, la protección.

Es buen momento para  fijarse en los detalles, sociabilizar, dar calor a aquellos proyectos o situaciones que lo necesiten. Nuestra faceta comunicativa aumenta con lo cual es buen momento para dar conferencias, charlas, asistir a reuniones…etc. 

No es buen momento para trabajar y estar en máxima productividad ni para realizar actividades o proyectos de forma independiente. Es mejor en compañía. A nivel sentimental no es buen momento para practicar sexo sin anticonceptivo pues todas las células de tu cuerpo están pidiendo ser fecundadas.

¿Qué pasa si no fluyes con la energía que el ciclo te trae?

          Abandono de una misma.

          Mucha responsabilidad por los demás.

          Exceso de protección.

          Dependencia emocional.

          Exceso de cuidado/ generosidad hacia los demás.

          Papel de salvadora.

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Saray Fanego
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LA MEJOR DIETA ES ESCUCHAR A TU CUERPO

Nutrición consciente: DIETA… Durante mucho tiempo he estado reñida con esta palabra. La asociaba a restricción, imposición y fuerza de voluntad. Hasta que un día leí su significado y todo cambio.

Dieta significa “el arte de vivir”.

Al leerlo sentí un click en mi mente y mi percepción cambio totalmente, por fin me había amigado con esta palabra. Ahora bien, ¿es posible encontrar la dieta ideal con la que mantenerse sana y disfrutar?

Lanzo esta pregunta porque hoy en día comemos de  manera inconsciente. No escuchamos a nuestro cuerpo, no conocemos sus necesidades. Esto lo unimos a la obsesiva preocupación por la alimentación y ya no sabemos ni qué, ni cuánto comer.

Nos surgen todo tipo de dudas:

  • ¿Es buena la leche?
  • ¿Cómo la fruta antes o después de comer?
  • ¿Cuántos huevos son recomendables?

Y si a esto le sumamos la carga emocional ya ni te cuento. Por eso la dieta que mejor funciona para ti es aquella que dicta tu cuerpo.

Las necesidades van variando según las estaciones del año, si haces mucha actividad física, si duermes bien…etc. Como ves, tu dieta cambia contigo y por eso no te puedes olvidar de las emociones.

Puedes tener emociones saludables como la esperanza, la alegría, el amor, la gratitud, la confianza y emociones incómodas como el miedo, el enfado, el dolor,  la decepción…etc.

Con las primeras no tienes ningún tipo de problema pero ¿Qué sucede con las segundas? Sencillamente no quieres sentirlas, las rechazas, las evitas y las reduces y una de las formas de conseguirlo es a través de la comida.

¿Cuántas veces has recurrido a la comida cuando te has sentido triste, tras una discusión o cuando estas aburrida? Si no me equivoco más de una, ¿verdad?

El primer paso para cambiar esta conducta es tomar consciencia de qué es lo que te lleva a comer. ¿Es hambre?. Qué tipo de hambre, ¿física o emocional?.

Una manera de diferenciarlas es cuando sientas el impulso de comer, párate y respira.

Realiza 3 respiraciones profundas y toma consciencia de lo que sientes.

A veces lo físico nos puede engañar y lo que sentimos como sensación de hambre puede ser necesidad de hidratárnos. Por eso bebe un vaso de agua y siente si la sensación se ha calmado.

En cuanto a lo emocional, si descubres que en realidad te sientes triste, enfadada, impotente, … no luches contra esas sensaciones.

No te resistas porque cuanto mas lo hagas más fuertes se harán.

Recuerda, aquello a lo que te resistes persiste. Por ello te animo a permitirte sentir y darles la bienvenida. Acepta lo que estas sintiendo ya que es perfecto y así le quitas la connotación negativa. Se trata de aprender a relacionarte con tus sentimientos y dejar de resistirte.

De esta manera sabrás de qué tienes realmente hambre, de comida, de amor, de compañía, de apoyo…etc.

Una herramienta que te ayuda a ser consciente es el mindfulness.

Al principio puede parecerte complicado pero te aseguro que todo es cuestión de empezar  y a base de practicarlo cada vez te resultará más sencillo.

Hay muchas maneras de practicar el mindfulness, mientras paseas, mientras cocinas, mientras pintas…etc. Yo te animo a empezar por la respiración.

La respiración es uno de nuestros recursos más valiosos y más infravalorados.

En esos momentos de turbulencia, gracias a la respiración puedes encontrar la paz y la tranquilidad en mitad de la tormenta. Te propongo empezar ahora mismo:

Deja lo que estas haciendo y si es posible cierra los ojos.

Recorre tu cuerpo desde los pies a la cabeza, siente tus piernas, tu abdomen, tus brazos, tus hombros, tu cuello…etc.

Escucha los sonidos que te rodean, el sonido de los coches, o el cantar de los pájaros, el sonido del ascensor…etc.

Y ahora presta atención a tu respiración.

Escucha el sonido de la inhalación y de la exhalación. ¿Cómo es el aire que entra? ¿Frío o cálido? ¿Y el que sale? Tu respiración, ¿es superficial o profunda? ¿Se hincha el abdomen o sólo se mueven las costillas? Estate de 1 a 3 minutos sintiendo la respiración.

Para finalizar vuelve a sentir tu cuerpo, escucha los sonidos que te rodean y abre los ojos.

Si practicas este sencillo ejercicio varias veces al día verás como puedes calmarte y ser consciente de cómo te sientes.

De hecho te aconsejo ponerte una alarma cada hora para realizar unas cuantas:
Respiración y poner atención a qué emoción sientes en ese momento.

Cuanto más lo practiques más fácil te resultará distinguir de qué tienes hambre ya que serás capaz de identificar tus emociones.Así es cómo conectarás con tu cuerpo, comerás cuando tengas hambre y encontrarás tu dieta ideal.

Ainhoa Prat
Coach nutricional y Yoga
Colaboradora de Ciudadanos del Universo

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